CONVERSACIONES
EN QUIETUD

Con Mike Boxhall
Hola a todos
Algunos ya conocéis a Mike y nos
conocéis a nosotros y otros muchos tenéis referencia de
ambos.
Mike por fin se ha decidido a
comenzar un libro. De momento se irá germinando a través
de la web con sus inspiraciones y con aportaciones que
le vayan llegando de la gente. Más adelante se plasmará
en papel. Y después volverán a surgir otra vez la web...
Como somos los organizadores de
los cursos de Mike aquí en España, nos propuso cómo
podíamos hacerlo para que llegara al público español, y
decidimos hacernos cargo de la traducción.Para poder
sostener este gasto, se nos ocurrió que la gente pudiera
realizar aportaciones monetarias voluntarias y
quienquiera anónimas. Y ésto le pareció una idea útil.
Como veis no hay ningún acceso
prohibido, está totalmente abierto y libre para que la
gente entre, colabore, aporte su granito de arena, sus
reflexiones, dibujos…De momento nosotros sufragamos con
el gasto que consiste en pagar el trabajo que realiza el
excelente traductor, que muchos de vosotros también
conocéis, Miguel, y seguiremos haciéndolo mientras
podamos.
Para todo aquél que quiera hacer una
donación para mantener todo esto (será bienvenido desde
1 euro, que no es poco) puede hacerlo al número de
cuenta: 2100 2913 37 0200034355 La Caixa.
Creemos que es interesante para toda
la gente no sólo para los terapeutas, sólo pediros que
divulguéis ésta página.
Un fuerte abrazo
Amor
Toñi y Carles
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Mike Boxhall FCSTA RCST |
A lo largo de los próximos doce meses, a
partir de agosto de 2006, propongo publicar un pequeño texto
cada mes e invitar a la gente a responder, bien
inmediatamente o en cualquier momento posterior del año, con
cualquier amplificación, contradicción, poema, fotografía, o
cualquier otra cosa que se os pueda ocurrir.
Las respuestas deben enviarse por e-mail
a
advaitia@advaitia.com Yo seleccionaré
arbitrariamente las respuestas que más me gusten y las
pondré en la página web en el mes correspondiente, bajo la
entrada a la que hagan referencia.
Permitid al menos un espacio de diez días
para que se cuelgue vuestra contribución.
La principal razón por la que he elegido
este método —más bien autocrático— de trabajar es que no
quiero que esta conversación particular se convierta en una
“sala de Buda”, sino más bien en una exploración de la
encarnación del Espíritu y las implicaciones que esto
conlleva. De ahí el título del trabajo.
Tengo la esperanza de que entre todos
podamos construir un pequeño cuerpo de sabiduría que tal vez
pueda ser publicado para un público más amplio.
Hago este trabajo en respuesta a una
serie de alumnos que a lo largo de los años, me han pedido
que escriba algo. He sido renuente a hacerlo porque, de
algún modo, el hecho de escribirlas fija las cosas, cuando
la mayor parte de mi enseñanza está relacionada con ver lo
que está ahí, en el presente, cuando abandonamos nuestra
reactividad al pasado.
Espero que manteniendo este proyecto como
un trabajo en marcha, que cambia constantemente a medida que
se producen nuevas revelaciones, podamos alcanzar lo mejor
de ambos mundos.
La publicación de un libro puede permitir
a la gente hacer su propio viaje hacia la conciencia desde
una base sólida y, al mismo tiempo, seguir expandiendo lo
que ahora tenemos.
Este trabajo no tiene que ver con cómo
deberían ser las cosas, sino con cómo llegar a lo que es.
Propongo que en el primer año nos
enfoquemos en la terapia física, refiriéndonos
particularmente a la Terapia Craneosacral Biodinámica: su
significado, aplicación y relevancia para la vida en general
y para el trabajo al nivel del Espíritu en particular.
Podría merecer la pena explicar aquí lo
que enseño y cómo lo enseño, aunque habrá muchas más
conversaciones sobre los niveles de trabajo y la validez de
dichos niveles en el cuerpo del trabajo.
Comencemos diciendo que no tengo un
especial interés en la mecánica de la Terapia Craneosacral
como modalidad separada, sino más bien en la revelación del
Espíritu en el cuerpo, expresada en la relación entre
terapeuta y cliente.
Si las cosas van bien, tal vez en años
futuros podamos ampliar el ámbito de nuestro diálogo.
Entonces, en mi opinión, ¿qué es la
Terapia Craneosacral Biodinámica?
En su versión más tierna, la Terapia
Craneosacral Biodinámica es un viaje, hecho en compañía, que
facilita la revelación de la salud espiritual que subyace a
toda patología.
Lo que tratamos de hacer, en práctica
compartida con otra persona, es entrar en un estado que está
por debajo de, o es interior a, el nivel en el que la
enfermedad viene a la existencia. Un lugar de Espíritu o
intención original aún no expresada donde existe la elección
—mediante el recuerdo de dicha intención— de no ser una
víctima de nuestra experiencia de vida debilitante y no
digerida.
Lo que se pide del terapeuta es un
compromiso total con el trabajo que surge de manera natural
del libre juego de la inteligencia misma, no obstaculizada
por las demandas del intelecto. Una rendición del
conocimiento, que es limitado, y una entrada en la
inseguridad del desconocimiento, que conlleva un potencial
infinito.
Soy plenamente consciente de que todos
necesitamos estructura. Dicha estructura puede venir de ser
un terapeuta entrenado en uno u otro modelo, o puede venir
de ser padre, o simplemente puede venir de ser un adulto que
sobrevive en este mundo crecientemente complejo. Hemos
desarrollado un sentido de quiénes somos en relación con
nosotros mismos, con los demás y con el mundo. Tal vez
incluso respecto al universo.
Una gran parte de mi misión es que este
trabajo no se vuelva exclusivo. Por desgracia, en mi
opinión, éste es el caso con muchos modelos y enseñanzas.
Existe la actitud omnipresente de que mi esto, eso o lo otro
es mejor que tu esto, eso o lo otro, ya se trate de la
familia, la nación, la religión o la terapia. Lo que me
gustaría enunciar es que hay nivel de ser que nos es común a
todos, podríamos decir a toda la vida, y que dicho nivel es
lo que llamo el Espíritu. Tenemos la opción de trabajar a
este nivel.
Lo que nos separa a unos de otros es
relativo y personal; lo que nos une es absoluto y común.
Tocar ese lugar común es tocar un nivel
de ser que precede el descenso a lo particular, y de este
modo abre la posibilidad de que la venida a lo particular y
personal se modifique. De que recuerde su impronta original,
por así decirlo. Un renacimiento en el presente constante.
Todos tenemos un “cómo teníamos intención de ser” una forma
en evolución que cambia momento a momento, que se ha
modificado a lo largo de la vida, de acuerdo con una
acumulación de experiencias no digeridas que todos llevamos
con nosotros. Éstas están tan cristalizadas y atrincheradas
que ahora creemos que eso es lo que somos. En realidad eso
no es lo que somos, sino una expresión de lo que hemos hecho
y de lo que se nos ha hecho.
Todos nos sentimos bastante debilitados y
distanciados de nuestro verdadero ser por todo ese material
que ya no está presente de manera real, sino que es una
huella del ayer.
Ahora podemos echar una mirada a cómo
enseño esto. Así como en las sesiones hay una práctica
compartida entre el terapeuta y el cliente, en el modelo que
yo enseño hay una práctica compartida entre el profesor y
los estudiantes. Un compartir de experiencia entre uno que
puede tener más experiencia en una faceta del diamante que
llamamos vida y los demás, que contribuyen igualmente desde
otras facetas.
El día empieza con un periodo sustancial
de meditación; parece casi inconcebible que un grupo pueda
permanecer enraizado en las revelaciones del presente sin
este ejercicio de centramiento. Seguidamente, se ofrece un
espacio para compartir cualquier asunto problemático que no
haya podido ser digerido y dejado atrás. Estos pueden ser
escuchados en un ambiente de seguridad y sin juicio.
A continuación, suelo hablar durante un
rato de algún tema que nos parezca relevante grupalmente en
ese momento y lugar.
Cualquier reacción a estas palabras puede
ser compartida y comentada.
Después de un descanso, como en nuestro
modelo prima el trabajo con el cuerpo, los alumnos trabajan
por parejas en las camillas durante unos cuarenta minutos.
Su tarea no es hacer algo, sino simplemente sentarse en
quietud y receptividad, reconociendo cualquier cosa que el
cliente revele, generalmente de manera no-verbal; esto se
ampliará en el capítulo uno, quietud. El ciclo se completa
compartiendo cualquier cosa que pueda haber surgido durante
la sesión tanto en el “terapeuta” como en el “cliente”.
Y así los días se suceden con abundantes
descansos, muy buena comida y un entorno muy hermoso.
Siempre hay tiempo para relajarse y socializar.
Mi propio sistema de apoyo es budista y/o
taoísta, y es posible que de vez en cuando haga referencia a
estas enseñanzas, de modo que doy la bienvenida cordialmente
a contribuciones de otros sistemas de creencias, tanto si
prestan apoyo como si contradicen lo que propongo. Sería
útil que pudiéramos evitar un exceso de dogma.
No me cabe duda de que este formato puede
variar a la luz del feedback, a medida que avanzamos, pero
tenemos que comenzar en alguna parte.
Inicialmente estoy dirigiendo esta
invitación a participar en esta conversación a las personas
que conozco, y propongo anunciarlo gradualmente a una
audiencia más amplia. Tal vez deseéis colaborar en esta
expansión.
La dirección de esta página web en inglés
es http://www.conversationsinstillness.com